martes, 24 de junio de 2014

DINERO (relato)





El dinero es poder. El dinero es posición. El dinero es grandeza. El dinero los es todo.

Yo tenía una buena relación con mi pareja, una hija que ya era independiente, una vida llena de lujo y comodidades que ambos, tanto mi esposo como yo, nos habíamos ganado con muchos esfuerzos desde jóvenes. Ahora, con los cuarenta recién cumplidos (él con siete años más) podíamos vivir tranquilamente y disfrutar de todo lo que nos diera la gana.

Pero el dinero, en realidad, no proporciona la felicidad pese a significar tanto para muchos. Tenerlo todo era a veces como no tener nada. Quizás fue este el motivo el que me llevó a liarme la manta a la cabeza y hacer lo que hice.

Tenía cuarenta años, como ya os he dicho, un puesto de trabajo en una gran empresa multinacional en la que me respetaban y me temían por igual. ¡Yo mandaba! Eso me encantaba.

Un día, desayunando, escuché una conversación entre unas jóvenes (chicas de veintipocos) que estaban sentadas justo detrás de mí. Tengo que reconocer que no presto mucha atención cuando me siento en una cafetería para tomar un café y relajarme un poco. Mas ese día, yo formaba parte de aquella conversación de seis, siendo el miembro mudo número siete de la mesa de al lado. No se percataron de que yo no perdía ni un ápice de su conversación (estaba de espaldas a ellas). Hablaban de chicos, de hombres con potencial, de sensaciones que se producían cuando empezaba una relación, de los primeros besos apasionados, de los primeros roces, del acercarse con miedo a uno sin saber si será rechazado. Las escuchaba atenta. Mientras mi mente me trasportó a aquella época donde yo había sido también una mujer joven, con esas experiencias sentidas a flor de piel. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Era increíble sentirse tan vital, tan joven, tan llena de vida. Francamente, hacía mucho que no me sentía así. Habían pasado ya casi veinte años.

Conocí a mi marido Francisco (yo le llamaba Fran) cuando estudiaba en la universidad. Había tenido un novio en el instituto, un gilipuertas que intentó anularme como mujer con sus celos. Fran era diferente: no le asustaba mi forma de ver la vida, mis ganas de vivirlas, mis logros aunque estuvieran por encima de los suyos. Fue como un soplo de aire fresco tras mi otra relación. Al acabar la carrera, ambos conseguimos trabajos pronto y al año de trabajar, nos casábamos. Nuestra hija, Marta, llegó demasiado pronto a formar parte de nuestra familia (yo no deseaba tener hijos tan pronto pero la llegada de Marta al año y medio de casados, fue una bendición). Después de aquel “desliz” decidimos que nuestras vidas ya eran perfectas siendo tres, y Fran, hizo lo oportuno para no volver a tener más hijos.

Todo en nuestra relación era cordial, siempre consultado, hablado, sin peleas, sin malas interpretaciones. Formábamos una pareja francamente perfecta, envidiada por todos.

En una cena de altos ejecutivos de su empresa donde las parejas estábamos invitadas, escuché algo que me hirió profundamente: “Las mujeres de más de treinta y cinco, tienen que ser renovadas antes de llegar a los cuarenta. ¡Son lastre para nosotros! Nosotros somos puro fuego y a ellas, empieza a apagárseles las pocas ascuas que poseen en su interior”. No recuerdo quien lo dijo pero fue algo que me pesó mucho mentalmente. Acababa de cumplir los treinta y seis y aquellas risas reforzando aquella máxima de los machitos de alrededor, resonó durante algunos días en mi cabeza.

Se lo comenté a Fran y me dijo que no echara cuenta a sus palabras. Que, posiblemente, estaban bebidos.

Al año siguiente, en la misma reunión, ya había tres acompañantes más jóvenes, de veinticinco años como mucho, tras tres divorcios. Yo tenía treinta y siete. Las miraba y me decía a mi misma: “No fueron palabras de borrachos”. Sabía que Fran no compartía aquella filosofía pero eso no me hizo dejar de sentirme menos especial. No deseaba ser una jovencita de nuevo. Pero ansiaba más que nunca, ser el centro de todas las miradas, deseada como antes.

Las chicas de la mesa se marcharon y yo, me fui al trabajo con aquellas palabra resonando en mi cabeza: primeros contactos, primeros besos, primeros roces,…

Estaba en mi despacho y no era capaz de concentrarme. ¿Qué me pasaba? Me metí en una página al azar de Internet y desde ella, se abrió una página de anuncios varios. Empecé a mirar por hacer algo hasta que uno en especial, me llamó mucho la atención:

“Grupo de jóvenes buscan a una stripper
NO profesional para despedida de soltero privada.
Buena remuneración. Total discreción.
Abstenerse menores de cuarenta”.

Aquel anuncio despertó en mí unas ganas inmensas de formar parte de aquello. Recordaba a Jamie Lee Curtis y su escena en la película Mentiras Arriesgadas  en la que trataba de hacerse pasar por una prostituta de lujo y tenía que bailar sensualmente para un hombre implicado en un asunto sucio sin saber que era su propio esposo.

Yo me sentía como ella: esposa y madre, también de una hija, pero con ganas de que la vida le diera algo con lo que todo fuera más excitante.

Llamé al número de teléfono con número oculto. Hablé con un chico y quedamos que no hacía falta que nos viéramos, pero tenia que mandarle una foto de cuerpo entero. Le envié la foto desde un correo que cree en aquel mismo instante con el nombre de Natasha. A los cinco minutos recibí un correo suyo diciéndome que era la seleccionada. Me dijeron el día, la hora y que, obviamente, me preparara lo que yo deseara para el streptease. Lo dejaban a mi elección.

Tenía dos semana para prepárame. Acudí al gimnasio en vez de tres días a la semana, cada día, de lunes a domingo. Tenía buen cuerpo para mi edad pero deseaba dejarles sin habla.

Elegí la canción de Pereza  titulada Todo  para montar mi “espectáculo”.

Me compré un traje como de gángster femenino que vi en un sex shop on-line y pedí que me lo entregaran en la oficina con la máxima cautela. Era un traje chaqueta ajustado, de rallas, con falda por encima de las rodillas (cinco dedos por encima de las rodillas pero sin ser minifalda). Me compré unas medias negras y un ligero para sujetarlas (siempre me habían gustado los ligueros pero jamás me había atrevido a comprarme uno).

Lo metí todo en la mochila del gimnasio, junto a una camiseta de tirantes negra ajustada que llevaría debajo del traje, un sombrero, una pistola de agua que había llenadode tequila, unos tacazos de escándalo y un sombrero sensual que combinaba perfectamente tanto con mi lencería negra y con mi disfraz.

En casa dije que me iba a cenar con unas amigas. Cogí el coche y me cambié en un área de servicio. Al llegar a la fiesta que se celebraba en un barco anclado en el puerto, el chico con el que hablé me estaba esperando junto a la pasarela de embarque  (no tendría má de veintiocho años, moreno, alto, con cuerpo atlético no muy fibrado, de piel morena, ojos color gris claro y una boca, sensual con labios que apetecía besar. Vestía con una camisa blanca preciosa que resaltaba su piel y un tejano azul oscuro deliciosamente ceñido a su masculina figura). Me miró fijamente mientras yo contenía mi fascinación por aquel hombre joven que tenía ante mí. Le costó hasta presentarse. Lo había conseguido. ¡Lo había dejado sin habla! Cuando pudo articular palabra me dijo que se llamaba Fabio. Me dio un sobre donde estaban los mil euros acordados, me dijo que no sufriera que no habría cámaras y que dentro eran sólo veintiún amigos todos más o menos de su edad. Que no me tocarían Sólo mirarían (sinceramente me gustó que me calmara tanto antes de lanzarme de cabeza al vacío y sin cuerda de sujeción).

Entramos pero aún no debía actuar, era una sorpresa. Fabio se quedó conmigo todo el rato. Intentaba no mirarme algo que no le cuadraba por lo poco que sabía de él. Parecía atrevido, la idea de todo aquello había sido suya, decidido y ahora parecía completamente desarmado.

Pasamos una media hora en silencio. Le dí el Mp3 con la canción y me dijo que esperara cinco minutos y que saliera.

Salí detrás de una cortina. Todas las luces estaban apagadas y había una barra de striper, justo colocada para mi espectáculo (no la había pedido pero deseaba que estuviera). Empezó a sonar la música y los focos me iluminaron. Yo estaba de espaldas y como si alguien ajeno a mí me poseyera desde dentro, empecé a moverme como mi amada y admirada Lee Curtis. Me empecé a desabrochar mi chaqueta dejando ver mi ceñido top que había debajo de forma sensual. Me dí la vuelta de espaldas a ellos. Baje la cremallera trasera de la falda, mientras les miraba y me miraban fijamente. La dejé caer al suelo y me salí de ella por encima con movimientos muy sensuales. La cogí con la punta de mi tacón derecho y la tiré donde estaban los amigos de Fabio. Él estaba al final de todo de las sala y no podía dejar de mirarme. Me quemaba con sus ojos. Me quité la chaqueta al ritmo de la música y se la lancé directamente a él. Vi como se la acercaba a la cara y la olía. ¡Deseaba a aquel hombre! Y desde aquel momento, no dejé de mirarle mientras seguía desnudándome ante él. Me quité el top, quedándome sólo en ropa interior y liguero. Cuando bajé hasta abajo cogida a la barra y me chupé uno de los dedos en plan niña mala mirándole fijamente, todos resoplaron acalorados. Podía notar como sus miembros crecían en sus pantalones más bien ajustados. Los de Fabio son los que yo miraba fijamente. Me acaricié todo mi cuerpo como si me tocaran sus manos. Los pasé por encima de mi sujetador, por mi braguita por al zona de mi sexo con cara de deseo extremo de verme poseída por mi “amante”. Me quité el liguero. Luego me di la vuelta, desabroché mi sujetador y sin dejar de taparme el pecho con timidez, les lancé aquella última prenda al suelo. Habían pasado los cuatro minutos y poco que duraba la canción. Me vitorearon, me aplaudieron y deseaban conocerme.

Fabio recogió mi ropa y la llevó dentro, tras las cortinas, donde yo esperaba para vestirme. Se dio la vuelta sonrojado, para que yo me vistiera tranquila. Me dijo que si no quería, que no hacía falta que saliera a saludarles. Le dije que no me importaba.

Una vez vestida, salí y todos me dieron dos besos presentándose uno a uno. Podía ver aún el deseo tanto en sus ojos como en sus entrepiernas. Aquello me gustaba. Jamás creí que pudiera conseguir que mas de vente chicos jóvenes se empalmaran viendo sólo un streaptese de una novata mujer de cuarenta. ¡¡¡PERO LES ENCANTÓ!!!

Después me pidieron que me quedara pero les dije que no podía. Sabía de sobra lo que el alcohol podía hacer en aquel ambiente cargado sexualmente.

Fabio me acompañó de nuevo hasta la pasarela. Un golpe de viento movió un poco el barco y estuve a punto de caerme de espaldas sobre él. Aquel movimiento fortuito me hizo comprobar la virilidad duramente presa en su pantalón. Le mire fijamente. Él me correspondió. Acercó su boca a la mía lentamente hasta que las dos se estrellaron de forma arrasadora en un lascivo beso pasional. Él estaba en mi espalda. Me volteo como si yo no pesara nada y empezó a desabrocharme la chaqueta. Yo levantaba mi falda de forma apresurada. Estábamos en la parte exterior del barco y cualquiera de sus amigos podría pillarnos en cualquier momento auto invitándose a la fiesta privada que estábamos protagonizando de forma lujuriosamente apresurada. Me cogió a peso, me puso contra la pared que estaba a su espalda. Bajo su cremallera, y ladeando mis bragas, me metió su verga de un golpe en mi sexo. Era todo morboso, lascivo, apresurado. Yo no podía contener mis gemidos pero temía que me oyeran. Él me embestía una y otra y otra vez, de forma violenta. Aquello me encantaba. Pude notar como ni él ni yo pudimos contener el orgasmo más tiempo y nos derramamos casi a la vez.

Sin sacarla de dentro de mí, me miró a los ojos y me dijo: “¡Quiero más!” Me acaba de robar las palabras de mi boca. Fuimos hasta mi coche que estaba aparcado cerca del barco. Nos metimos en la parte de atrás y con su verga aún dura, me escarranche sobre él de espalda, sintiendo de nuevo como era estar hirviendo por dentro, como era humedecerse por un hombre que nunca tenía suficiente. No podía dejar de moverme. No podía controlar mis gemidos. No podía dejar de correrme sobre él una y otra y otra y otra y otra vez. Sus gritos de placeres, sus manos agarrando mis pechos con fuerza, todo me seguía alterándome más y más por dentro pese a mis desfogues. Me puse frente a él y me dejé caer de espaldas hacía adelante para poder notarlo aún más y más adentro. Él seguía duro y firme para mí. Me pedía que no parara, que siguiera. Estaba disfrutándome viéndome gozar como una loca. Yo no podía dejar de ver su ardor creciendo en su mirada cada vez más y más. Me recostó en el asiento y a cuatro patas, me la metió empujando mi cuerpo sin dejar de agarrar mis caderas para que todo el movimiento lo pudiera controlar ahora él. Me dejé llevar. Sentía su pene incasable taladrando mi sexo de forma arrasadora. Me desfogaba con mis eyaculaciones que se encadenaban una tras otra, tras otra, tras otra. ¡¡¡JAMÁS HABÍA TENIDO TANTOS ORGASMOS EN MI VIDA!!! El seguía duro, sin desfallecer. Me alcé, me aproxime a su oreja, y mientras la lamía le susurré: “Córrete para mí”. Al escuchar mis palabras entre gemidos entre cortados suaves, no pudo contenerse y me dio toda su esencia de nuevo bañando mi interior con puro fuego lechoso.

Me besó y me dijo que quería volver a verme. Le dije que no había ningún problema pero que yo también quería seguir excitándole desde un escenario. Desde aquel día, visito muchas fiestas privadas sin que nadie lo sepa, me desnudo y luego, enloquezco de deseo, en los brazos de Fabio.

FIESTA DE SAN JUAN: “LA NOCHE MAS CORTA DEL AÑO”





La Noche de San Juan, festividad pagana llena de hogueras o fuegos que está unida con la llegada del solsticio de verano (21 de junio). El origen de prender fuegos era "dar más fuerza al sol", que a partir de esos días iba haciéndose más "débil.

La noche de San Juan está así mismo relacionada con antiquísimas tradiciones y leyendas españolas como la Leyenda de la Encantada.

¿Qué es la Leyenda de la Encantada? Según nuestros amigos de Wiki, la Leyenda de la Encantada es un nombre genérico que hace referencia a un conjunto de tradiciones orales y leyendas mitológicas narradas en numerosas localidades españolas. A pesar de que existen múltiples variantes locales, una serie de elementos son comunes a todas ellas: la protagonista (una joven de larga cabellera), el momento temporal (Noche de San Juan), manifestación (peinándose) y otros elementos (espejo, peine —generalmente de oro—, boda).

La Encantada está íntimamente relacionada con seres mitológicos como las Lamias, Mouras (mitología gallega), Mari y Mairu (mitología vasca), las Anjanas (mitología cántabra) y las Xanas (mitología asturiana), de hecho una y otras, en esencia, son versiones diferentes de la misma narración pero adaptadas a entornos culturales particulares. Asimismo, su relación con la figura mexicana Xtabay sugiere una presencia antiquísima y casi universal del mito o una posible difusión transatlántica, bien a través de los procesos de conquista de América, en el proceso inverso mediante la importación de leyendas de los pueblos americanos originarios, o bien tratándose de una tradición de ida y vuelta.

A pesar de que la noche de San Juan es la que popularmente se conoce como la más corta del año, no es así. La noche más corta es la del 21 de junio, coincidiendo con el solsticio de verano. Sí que es cierto que en un primer momento, la noche de San Juan fue la más corta. La razón es simple: el año terrestre no dura exactamente 365 días. Cada cuatro años se añade un año bisiesto para corregir el error. Pero este no queda del todo corregido, por lo que poco a poco, los solsticios se van avanzando.

En la noche de San Juan millones de hogueras se encienden alrededor del mundo lanzando su cántico de fuego a la Luna. Todas las culturas y pueblos celebran el solsticio que da comienzo al verano, desde el Antiguo Egipto hasta el Lejano Oriente o el mundo celta de los druidas. Es la noche mágica por excelencia, de los milagros y de las curaciones; la noche del amor, en la que todos los ritos y encantamientos son pocos para conseguir todo aquello que se desea... Con la llegada del solsticio de verano -en el hemisferio norte- los días se alargan y se antojan más calurosos, ya que el sol se posiciona en el punto más alto del firmamento, ofreciendo sus preciados rayos, creadores de vida. No es de extrañar que se conmemore este fenómeno astrológico con festejos de profundas raíces mitológicas.

Mitología, magia, ritos, creencias, todo vale en una noche tan mágica como esta que hace imaginar, ya sea junto a la orilla de una playa, en mitad de un pueblo con tablones recogidos para formar una hoguera, o tirando petardos, la Noche de San Juan siempre ha tenido algo de especial, de fantástico, de noche donde todo puede hacerse realidad.

¡¡¡Bienvenido verano!!! Feliz día de San Juan para todos.

MORALEJA: Unos refranes como punto y final sobre el día de San Juan:

* Agua de San Juan quita vino y no da pan

* Ara por San Juan si quieres coger pan.

* El viento que corre por San Juan todo el año correrá.

* Las cabrillas de San Juan buenas madrugadas dan.

* San Juan de buena estrena, buena corrida y mejor cena.

* San Juan nos amenaza y San Pedro nos echa de casa.

* Por San Juan los días empiezan a acortar.

* Aguas por San Juan, vinagre a la navidad.

* Sin engaños, la noche de San Juan es la más corta del año.

domingo, 22 de junio de 2014

NO TENGO OLOR, NO EXISTO (poema)



NO TENGO OLOR, NO EXISTO

Había musgo,
madera añeja,
hierba húmeda
recién iluminada
por la mañana.

Nacía el sol,
las rosas azules
recordadoras de imposibles,
bañaban con su aroma
toda la armonía
de las primeras
horas del día.

Lloraba la mariquita
mientras se bañaban
las carpas en el estanque cercano.
Cantaba el grillo,
mientras el viento lozano
le coreaba los cantos.

Miles de almas en concordia,
grandes y pequeñas,
con cuerpo, con vida,
y en medio de todas,
una sola, vacía.

Alguien yacía,
en un mundo de olores,
de colores, de formas, de sabores,
de cuerpos con algo más que esencia,
menos uno, inerte a todo.

Se recostó sobre su sombra,
replegando sobre sí mismo su cuerpo,
llorando amargamente con una grito callado
muy adentro aullado a boca llena:
"¡No tengo olor! ¡No existo!"

MOTIVOS. EXCUSAS. OPINIONES. VERDADES






Las personas tenemos la mala costumbre de creer al primero que entra o a último que sale de nuestras vidas. ¡Es una tara que llevamos todos con nosotros! Mas yo abogo más por escuchar todas las versiones y en que cada cual, llegue a las conclusiones que desee con la información que tenga (cuanto más mejor).

La abdicación de su majestad Don Juan Carlos I ha llevado consigo millones de motivos susurrados, millones en excusas pensadas, millones de opiniones recabadas por expertos o no tanto, y verdades, nos guste o no, que sólo él sabrá.

Uno de los principales motivos que se han considerado tras su renuncia al trono en pos de su hijo, fue el caso que manchó de lleno la Casa Real, tras el estallido del Caso Nóos en el que fueron implicados directamente tanto el yerno del rey, Iñaki Urdangarín, como su propia hija, la infanta Cristina. Incluso dijeron que hasta su propia alteza estaba implicada en este caso cosa que aún está pendiente de resolver. Junto a este mismo asunto, la infanta y su familia, fueron apartados de España e incluso se llegó a decir que para ayudar a su hija, hasta el propio rey había llegado a un pacto secreto para evitar que ella entrara en la cárcel.

En la actualidad, lo último que conocemos según las noticias, es que un nuevo escrito de Urdangarin retrasa el cierre del 'caso Nóos' (el duque pide que Hacienda aclare si ha tenido en cuenta sus alegaciones en las que culpaba de las irregularidades fiscales a las empresas), según lo publicado en El diario Vasco.com en pasado 18 de junio.

Otro de los motivos dijeron que era la salud del monarca (tras su ya conocidas intervenciones, el rey presentaba un aspecto casado, inflado y sus estabilidad, cada vez era más inestable).

Entre el abanico de excusas se ha llegado a decir desde que fue obligado por una de las sociedades secretas conocidas (algunas son las informaciones que señalan que la decisión de abdicar de Juan Carlos I como rey de España se tomó en la última reunión del club Bilderberg, un grupo de influyentes personajes que supuestamente deciden qué cosas han de ocurrir en el planeta a nivel financiero, laboral y gubernamental) como que había sido requisito con quien había adoptado el pacto para que su hija no fuera implicada, el dejar la corona en manos de su hijo, como que era el momento adecuado y más preciso para el país (después de lo Bostwana, cualquier momento hubiera sido el ideal para dejar el cargo. Tras la implicación de Urdangarín y posteriormente de Cristina en un caso de malversación de fondos públicos pese a su elevado nivel de vida, muchos fueron los que pensaron y desearon que el rey traspasara sus poderes para el bien de la sociedad y de España en general).

De opiniones es muy difícil de enumerarlas todas pues hay tantas como personas hay en este mundo. La opción de la tercera de republica, era una de las más deseadas por un amplio sector de la población que veían una oportunidad perfecta ya que la Corona Española había dejando bien claro que no parecía entender, por activa y por pasiva, las necesidades verdaderas de su pueblo (un pueblo que pasa hambre pues hay más de cinco millones de personas sufren exclusión social extrema en España).

Dentro de las verdades nunca las sabremos sino es de boca de los propios protagonistas de esta historia que son más de los que creemos.

Lo que está claro que a fecha de hoy España ha sufrido un cambio. Aún es demasiado pronto para discernir si será positivo o negativo pero que ha sido impuesto, eso no me lo discute nadie.

Si se buscaba un nuevo futuro para la nación, se debería haber escuchado que deseaba la población, la gente verdaderamente afectada por todo lo que está sucediendo a todos los niveles en este país. Sin embargo, una sucesión es algo impositivo que no beneficia al entendimiento, sino al sometimiento, una vez más, de la población en pos de una corona.

En definitiva, que ni los motivos, ni las excusas, ni las opiniones, ni las verdades ocultas, nos han librado una vez más, de tener que “callar” y de “agachar la cabeza”.

sábado, 21 de junio de 2014

ÚLTIMA VENGANZA (poema)



ÚLTIMA VENGANZA

Golpéame por dentro.
Aséstame con tu fuerza,
con tu máxima furia,
con ese vigor desconocido.
Estrangula mi
corazón fuertemente.
¡Déjame sin latido!
¡Ya nada puede matarme!

Golpe por golpe,
palabra por palabra,
verbo por verbo,…
venganza por venganza
(no pensarías que me
iba a quedar callada).

El arte del momento
no te acompañó
jamás, amiga mía.
No fue tu fuerte.
Para ti sólo existía
una máxima, absurda, ilegible,
francamente difícil de entender.

No existen acusadores ni acusados,
ni actos profanos, ni pactos ocultos,
ni mentes perversa que actúen contra ti.
¡No eres tan importante!

Si actuaste fríamente no lo entiendo.
Si actuaste astutamente no me lo creo
(¡No eres tan inteligente preciosa!).

Si lo hiciste para herirme,
te equivocaste de forma.
Si tratabas de humillar,
erraste vergonzosamente.
Si tratabas de alejarme,
lo conseguiste a medias.
Si buscabas de ser la protagonista,
que mundo más pequeño te espera.

¡Lloré! No voy a negarlo.
No busco ser
la fuerte de esta historia.
En acto tan impuro
de una vida pasante,
hasta la lágrima esta aceptada
como consuelo del alma.

Mas no me hinqué
de rodillas como esperabas,
ni fui tras tu busca,
ni trate de volverme
a acercar a ese deplorable
universo tuyo que llamas vida.

Fui valiente, firme, tonta.
¡Ahora soy libre!
Mira que venganza
más bien planificada.

viernes, 20 de junio de 2014

DEMASIADOS BESOS EN UN DÍA





* El primer y más largo besamanos de los nuevos Reyes. (La ceremonia de más de dos horas ha sido interrumpida unos minutos para dar descanso. Miles de personas aclaman a Don Felipe y Doña Letizia desde la Plaza de Oriente. Durante cuatro minutos la Familia Real saluda a los ciudadanos e intercambia besos. Políticos, artistas, deportistas y otros representantes de la sociedad civil, en la recepción. Los Reyes tendrán el sábado una reunión con las asociaciones de víctimas del terrorismo. Recepción a 2.000 representantes de la sociedad civil). Enlace web: http://www.elmundo.es/espana/2014/06/19/53a2c0c8268e3e361e8b457c.html.

¿Qué es un besamanos? Según nuestros amigos de Wiki, se llama besamanos a un modo de saludar a las mujeres casadas que consiste en tomar su mano derecha y acercarla a la boca en ademán de besarla. Se trata de un acto galante en el que el hombre debe inclinarse ligeramente sobre la mano de la dama a la vez que la levanta de manera firme pero delicada.

En sentido parecido, se llama besamanos al acto en que concurren a besar la mano del rey y de las personas de su familia los funcionarios y las personas de corte. Antiguamente, también se daba este nombre a la recepción oficial que hacían las autoridades de provincia en determinados días llamados de corte.

Yo pensaba que nunca eran demasiados los besos que uno podía recibir (soy una besucona. ¡Me encanta besar!). Pero al leer dos mil besos en dos horas sale a mil besos a la hora, dieciséis coma sesenta y seis periódico besos por minuto, es decir, un beso cada dos segundos aproximadamente.

Y claro, como no, estaban representadas en esas personas TODA la población española como periodistas, humoristas, cantantes, empresarios, políticos, alcaldes,… ¡Un momento! Estoy repasando la lista y parados no había ninguno. Tampoco había nadie de la empresa Panrico de Santa Perpetua, ni de Cocacola que están a punto de irse a la calle, ni nadie que tuviera como única invitación, el papel del paro (ya sin paro obviamente). Tampoco había ninguna madre de familia con hijos de las que fueron desalojadas en cualquiera de las viviendas que han sido expropiadas por los bancos, ni los miles de padres que están pidiendo en la puerta de caritas para poder algo que comer a sus hijos. ¿No son ellos también españoles majestades? ¿No merecen la oportunidad de ser recibidos en palacio? ¿O cuando el Rey Juan Carlos hablaba de cambio, de lo mejor para España con el nombramiento de su hijo, se refería sólo a esas dos mil personas? Mal empezamos si los más necesitados son los más olvidados, a los que se ha ofrecido unos míseros cuatro minutos de saludos y poco más. Con motivo de la proclamación del nuevo rey y pasando así la princesa Leonor a Princesa de Asturias, como mínimo, cada español debería haber recibido un presente, como haber dispuesto tener una comida decente aunque sólo fuera por un día (una comida decente, para nosotros, puede ser cualquiera de los menús que los hay de los más variopintos y por precios que su real majestad, no debería de gastarse verdaderamente grandes millonadas. Un menú de ocho euros, con una carta que se hubiera remitido a cada español con nombre y apellidos demostrando así que si nos tienen en cuenta, que si les importamos, que verdaderamente VA A LUCHAR por una mejor España para nosotros. ¡No ha sido así!). Por el contrario, el rey saliente y el rey entrante, poco piensan en los que están en lo más abajo de la pirámide social, los que no tienen nada, los que no han perdido todo. ¡¡¡ESOS NO ESTABAN REFLEJADOS EN EL BESAMANOS!!!

Durante esta semana santa de 2014, veintiún presos fueron indultados en toda España. Hasta el caudillo hizo un decreto de 9 de octubre de 1945 por el que se concede indulto total a los condenados por delito de rebelión militar y otros cometidos hasta el 1º de abril de 1939.

(Palabras textuales del decreto: Al iniciarse el décimo año de la exaltación del Caudillo a la Jefatura del Estado, excarcelados ya en virtud de las disposiciones de libertad condicional y redención de penas por el trabajo el noventa por ciento de los que fueron condenados por su actuación en la Revolución comunista, y encontrándose en el extranjero fugitivos muchos españoles incursos tal vez en menores responsabilidades que los presos ya liberados, el Gobierno, consciente de sus fuerzas y del apoyo de la Nación, se dispone a dar otro paso en el camino de la normalización progresiva de la vida española).

Yo he buscado por activa y por pasiva en toda la red si durante la abdicación de Don Juan Carlos I o el nombramiento de Felipe VI, se ha producido algún acto que recordara, que ayudara, que corroborara en algún momento, que tanto un rey como otro, pensaba VERDADERAMENTE EN TODO SU PUEBLO. Lo único que he encontrado ha sido en nombre del señor Vicente Ródenas que fue condenado a muerte, y posteriormente perdonado en 1968 por el nacimiento de futuro rey de España (nos referimos, a nuestros actual Rey, Felipe VI).

Si hace unos días me hubiera preguntado: ¿Qué es más difícil? ¿Promulgar una ley de abdicación o invitar a todos los españoles a un menú gratuito por la proclamación de un nuevo Rey? ¿Sabéis que habría contestado? Sin lugar a dudas, la promulgación de una nueva ley. Mas esta claro las simpatías que busca el nuevo regente, las mismas que tuvo su padre, las mismas que tuvo el caudillo, sólo de aquellos que ellos consideran “personas”.

Una pena MAJESTAD. En su primer acto oficial y ya nos ha dado con la primera en la frente. Y es que ya lo dice el refrán: De tal palo, tal astilla.

¿Lo del café para todos? ¡UNA ILUSIÓN! ¿Lo del menú para todos? ¡UN IMPOSIBLE!

MORALEJA: Alguien dijo una vez: “A veces tratamos de conseguir algo y fracasamos, entonces vemos al mundo muy grande y que no somos nada; pero si conseguimos lograr lo que anhelamos, el mundo nos parece pequeño y nos sentimos los reyes del mundo”.

jueves, 19 de junio de 2014

TRES NIÑAS AFORTUNADAS





* La Policía investiga el secuestro de una niña durante cuatro horas en el distrito de Ciudad Lineal (Fue liberada a unos siete kilómetros de donde ocurrió el rapto. En abril, otra niña de 9 años fue raptada en el mismo distrito. Los agentes no descartan ninguna hipótesis). Enlace web: http://www.elmundo.es/madrid/2014/06/18/53a1465c268e3eac788b4572.html - (18/06/2014).

* El raptor de una niña en Arturo Soria intentó antes captar a otra menor en la calle de Torrelaguna (Enlace web: http://www.elmundo.es/madrid/2014/04/14/534c4395ca4741b94f8b4583.html) – (15/04/2014).

Hay alguien que acecha el distrito de Ciudad Lineal. Tres son las niñas que han tenido suerte. La policía investiga, pero la descripción más bien circunstancial del raptor, no les hace poder avanzar mucho en su investigación. ¿Qué hacer? ¿Poner un policía en cada esquina? ¿O esperar lo peor para no localizar a un raptor sino a un violador o un asesino?

Lo primero que me viene a mí a la mente son los “monstruos” que se pusieron en libertad sin estar rehabilitados. No tiene trasmisores, ni GPS localizadores, ni nada pues por una doctrina mal encauzada, por no haber redactado una ley como Dios manda, fueron puesto en libertad sin reservas, puesto de nuevo en las calles con un buffet libre de persona a las que poder torturar a su antojo (me asombra ver la rapidez que han tenido, sin embargo, para la promulgación de la ley de abdicación, han corrido más que el rayo). ¿Qué necesitamos para que después de poner en libertad a personas que no están preparadas para vivir de nuevo en sociedad, vuelvan a prisión y no salgan de la misma para no volver a cometer más crímenes? ¿Hace falta otra muerte? ¿Hace falta otra victima más? ¿Hace falta otra familia destrozada? Mientras ellos NO responden una vez más a nuestras preguntas llenas de temor por no ser nosotros lo elegidos para este mal que vuela de nuevo sobre nuestras cabezas, ahí fuera hay un hombre que ha cometido tres fallos, que seguro que ha aprendido de sus errores y que por desgracia, la próxima vez no errara.

En las calles hay personas de las que no conocemos nada. Por las calles corren al día miles de caras, miles de rostros que también nos fueron ocultados a la población para que no se produjera un “linchamiento” y pudieran reinsertarse sin problemas los excarcelados. A ellos los “protegieron” de todo y de todos. ¿Quién nos protegerá a nosotros se la pesadilla vuelve otra vez? ¡¡¡NADA!!! ¡¡¡NADIE!!!

Hay miedo, mucho miedo. Hay temor, mucho temor. Son menores. Son niñas. Alguien intenta robar su inocencia y no hace falta imaginar como.

MORALEJA: Anacarsis, (s. VII AC-s. VII AC) filósofo escita, dijo: “Muchas veces las leyes son como las telarañas: los insectos pequeños quedan prendidos en ellas; los grandes la rompen”.