martes, 22 de octubre de 2013

LA HERMANA DE MI MUJER (relato)



Mi matrimonio lleva años muertos. Desde que nació mi primera hija, me había arrinconado mi mujer tanto, que dormía ya siempre en el sofá. Primero lo tome como algo práctico para que ella y la niña estuvieran cómodas y yo estuviera fresco cuando me fuera a trabajar. Pero llegó la segunda y la distancia entre ambos se hizo inmensa.

 

Mis hijas ya tenían diez y ocho años. Yo no podía aguantar más aquella situación y pactamos una separación amistosa. Me fui a vivir sólo a un apartamento de un amigo que me lo alquiló todo el tiempo que yo lo necesitara.

 

Después de un mes, mis amigos divorciados, me instaron a ir a un grupo de gente sin pareja (separados y divorciados la mayoría pero también había algunos solteros). Eran hombres y mujeres de nuestra edad que se juntaban, preparaban una comida y charlaban en vez de sucumbir como cuando jóvenes a la típica discoteca. Accedí pues llevaba muchos años que me sentía muy sólo y necesitaba al menos, hablar con alguien.

 

Aquel día se celebraba el cumpleaños de uno de los del “grupo” y había como una especie de picoteo, paella y pastel de cumpleaños. Luego había una zona donde poder sentarse y conversar. También había una pista de baile por si alguien se atrevía a marcarse unos pasos con la música que pondrían mas tarde. Me lo estaba pasando francamente bien cuando llegó la hermana de mi mujer. Venía con tres amigas más y llegaban justo a tiempo para empezar con la comida. Yo estaba en la otra punta de la sala y no me vio. No sabía que hacer. No estaba haciendo nada malo pues ella sabía que su hermana y yo nos habíamos tomado un tiempo. Como había muchas personas (unos cincuenta y tantos) esperaba que no me viera durante la comida y luego, con una excusa, me largaría para no incomodar a nadie (no sabía lo que le había contado su hermana ni que versión rebuscada habría inventando para hacerme a mí el malo de la película y a ella la buena). La comida trascurrió como si nada, entre charlas, risas y chistes malos (me lo estaba pasando increíblemente bien). Trajeron el pastel, cantamos cumpleaños feliz desafinando y las risotadas al abrir con los regalos me sentaron genial. Ahora, pese a que no quería, tocaba escabullirse sin ser visto. Vi que ella, mi cuñada, se levantaba como para ir al baño. Le dije a mis amigos que yo también iba al baño y, mientras ella estuviera dentro, yo me iría por la puerta principal sin ser visto (los baños estaban a la entrada justo delante de la puerta). Tenía que ir rápido. Cuando yo salí mirando atrás me tropecé con ella en la entrada. Nos quedamos los dos mirándonos sorprendidos sin decir palabra. Luego, no recuerdo cual de los dos, dijo un tímido ‘Hola’  al que el otro, cortésmente respondió ‘Hola’. Ambos entramos de nuevo y cada cual nos dirigimos para nuestro grupo de amigos.

 

Pasó el momento del café y unos se sentaron a conversar en unos sillones cómodos que había en la sala y otros a bailar animadamente. Mi cuñada se sentó en uno de los sofás y en otro un poco lejos de ella con mis amigos. Yo intentaba no mirarla pues me resultaba extraño todo. Ella me miraba distraídamente de vez en cuando. Mis amigos se levantaron a bailar y yo me quedé sentado tomando una copa, cuando vi que se acercaba hacia a mí. Era siete años mayor que yo y yo era siete años mayor que su hermana (entre ellas había catorce años de diferencia). Había cumplido los 52 pero se conservaba francamente bien. Pelo liso, castaño claro, con mechas doradas muy finas. Sus ojos eran azul claro, su figura delgada y esbelta (era mas alta que su hermana). Llevaba un tacón beige con plataforma que le estilizaba mas la figura. Un pantalón tejano claro y una blusa estampada que se trasparentaba un poco si la luz le daba adecuadamente. Se puso delante de mí y me pidió permiso para sentarse. Asentí con la cabeza.

 

No sé como empezamos poco a poco a hablar, primero muy cortados y luego de forma mas animada (no se parecían en nada. Ella era extrovertida, vivaz, divertida y muy seductora. Parecía que fuera imposible que ambas, mi esposa y ella, fueran hermanas. Eran la noche y el día. A mi mujer sólo le importaba el dinero y ahora, que la cosa no pintaba muy bien, pese al frío que había en la distancia de la cama también se agudizaba que el trabajo, no nos permitiera llevar el nivel de vida que había llevados hasta ahora). La gente empezó a marcharse y nosotros ni nos dimos ni cuenta. Seguíamos hablando como si fuéramos dos viejos amigos que se encuentran y tienen tantas cosas que contarse que les faltan horas.

 

Se nos hizo de noche y como ella había venido con las amigas pero estas ya se habían ido, me ofrecí a llevarla a su casa. Ella accedió.

 

Por el camino la charla siguió muy animada, hasta empezamos a contar chorradas que nos hicieron reír mucho a ambos.

 

Al llegar a su casa, dentro del coche, seguimos hablando y hablando y hablando. Parecía que nos habían dado cuerda a los dos y no podíamos dejar la charla. Ella en un momento dijo:

 

-         Siento lo que te está haciendo mi hermana.

-         Bueno, de momento es una separación amistosa. Tenemos que sentarnos a hablar y ver que camino tomamos. Necesitábamos espacio los dos.

 

Ella se quedó blanca, como si hubiera visto un fantasma. Le pregunté que qué le pasaba pero hasta la voz se le había helado (estaba claro que dentro de si misma se debatía en una batalla muy dura lo que era mejor o lo que estaba bien). Al final no se cual de ambas ganó pero me dijo:

 

-         Mi hermana te ha puesto una denuncia por malos tratos para quedarse con todo. Como la empresa empezó a ir mal y todo lo pusiste a su nombre, te va a dejar sin nada.

 

No sabía que responder. Cuando pude articular palabra dije con voz entrecortada:

 

-         Creo que te equivocas. Si me hubiera denunciado me hubiera llegado algo al domicilio…

 

Ahora caía en la trampa que me había puesto mi mujer. Al irme de casa y no personarme ante el juez, demostraba que a parte de ser mal marido era un mal padre. Todo pasaba a ella sin dejarme nada. ¡Poco me importaba lo material! Pero no iba a quitarme la custodia de mis hijas. Le dije: Tengo que irme’ y ella bajó del coche diciendo entre un susurro lastimoso: ‘Lo siento’.

 

Llamé a mi abogado y conseguí poner todo en orden. Tramitamos el divorcio y conseguí no perder el poder ver a mis hijas. La lucha fue larga y dura. Me dejó casi sin fuerzas.

 

Pasaron los meses.

 

Llegó fin de año y el grupo de divorciados, separados o sin pareja, volvió a organizar una reunión para celebrar la salida y la entrada al nuevo año. Todo nos vestimos con nuestras mejores galas y yo, que había pasado unos meses francamente duros, agradecí poder disfrutar de una despedida a lo grande de un año sinceramente lamentable. Me vestí con un elegante traje negro para la ocasión, con zapatos y cinturón a juego, camisa morada y corbata malva con reflejos morados más claros que la camisa (estaba claramente atractivo porque con tanto papeleo del divorcio, había perdido esos doce kilitos que me sobraban. En definitiva, había dejado tras de mí todo lo malo de mi antigua vida, hasta los kilogramos de más quedándome con lo mejor: la custodia compartida de mis niñas).

 

Mi cuñada también vino y cuando entró en la sala (que habían decorado para la ocasión como si fuera un palacete de lujo, con camareros, catering y demás), todos, absolutamente todos, tuvimos que girarnos a mirarla. ¡Estaba preciosa! Un vestido de tirante con pedrería con escote en forma de uve de color berenjena claro mezclado con reflejos en fucsia. La cintura ceñida y la parte de abajo del vestido, plisada de forma tan magnifica que cuando pasaba sonaba un delicioso ruidito que aún te hacía girarte más a mirarla. Llevaba unas sandalias de color plateado. El pelo liso y suelto. Me sentí afortunado de que cuando entrar viniera directamente hacia a mí y me diera dos besos el primero. Comimos el uno al lado del otro y en ningún momento salió a relucir el pasado. Ella no era mi cuñada era una amiga a la que me había encontrado en una preciosa fiesta de fin de año.

 

Todo fue perfecto en aquella noche: la compañía, la comida, la música, el baile, las campanadas,… todo. El año nuevo se abría ante nosotros con todas las esperanzas renovabas. Brindamos las copas y seguimos bailando. Poco a poco, la gente se fue retirando y nos quedamos muy pocos. Alguien comentó de dejar que recogieran el lugar e ir a un ático de lujo que había alquilado un amigo para una fiesta. Nos fuimos de allí y ella se vino en mi coche conmigo. El ático era una pasada: grande, luminosos, todo lleno de gente y lujo a un extremo que hacía mucho tiempo que no había visto. Entramos, saludamos al anfitrión que nos dio una copa de cava a cada uno. Eran las dos pasadas y nos sentamos los dos a charlar en un lugar apartado en la gran terraza del ático. Allí podíamos hablar tranquilamente. Hacía un poco de frío y me quité mi chaqueta que le ofrecí y aceptó cortésmente. ¡Era una gran mujer! Yo era menor que ella siete años y pese a que la diferencia no era mucho yo creo que siempre me había visto como un crío. Pero ahora no, ahora me miraba con ojos de mujer y yo a ella con ojos de hombre. Vino una corriente de aire y se le metió algo en el ojo. Cuando fui a ayudarla con un ligero soplido no pude resistirme y la bese. ¡Hacía mucho tiempo que no había besado a nadie! Su boca me devolvió el beso y creí que eso era lo mejor que podía brindarme la vida: sentirme deseado, de nuevo, por una mujer.

 

La abracé con fuerza y le dije ‘Gracias’ en un susurro que sólo ella pudiera oírlo. Quisimos retirarnos un poco más de la gente y nos fuimos al fondo de la terraza donde encontramos una entrada a una de las habitaciones del ático. No recuerdo quien llevaba a quien pero ambos sabíamos que aquello acababa de empezar y no nos íbamos a conformar con un beso. Cerramos las puertas de cristal que daban al balcón. Corrimos las cortinas y mi boca se posó en su cuello. Su aroma era embriagador. Su mano me acercaba más hasta que me besó de nuevo en los labios. Mientras nos besábamos apasionadamente, empezó a desabrocharme la camisa. Sus dedos se colaron por mi pecho jugueteando con cada centímetro de mi piel. Noté como todo yo, se sumía en un escalofrío tremendamente ardiente jamás sentido. Separó su boca de la mía y empezó a besar lo que habían recorrido con sus besos. Su lengua jugueteó efusivamente con mis erectos pezones. Sus manos, mientras, desabrocharon mi cinturón, mi pantalón, bajaron mi bragueta hasta llegar a mi sexo tremendamente duro. Bajó mi boxer y sacó mi pene. Empezó a pajearlo y me corrí al poco tiempo. ¡Hacía mucho que no sentía el contacto de una mujer! Le pedí disculpas y ella me cerró la boca con un beso. Mientras seguía besándome, cogió mis manos para indicarme como desabrochar su vestido. Bajé su cremallera y quité uno a uno los tirantes de sus hombros. El vestido se precipitó al suelo dejando ante mí un cuerpo de mujer completamente desnudo y ardiente. Se arrodilló ante mí para quitarme el resto de la ropa. Verla arrodillada ante mi me excitó como la primera vez (jamás me había pasado antes el recuperarme de aquella manera). Ella, cuando me hubo desnudado, empezó a besar mi sexo cuidadosamente. Yo gemía y me deleitaba con aquellos besos tan dulces. La ayudé a levantarse, quería saborear su cuerpo. Contra los cristales cubiertos por la cortina, empecé a lamer sus pechos y mordisquearlos lentamente. Ella gritaba de placer y eso me excitaba aún más. Mi mano se apoderó de su sexo y eso le gustó. Luego, los dedos, juguetearon primero con su clítoris y luego con sus agujeros. Ella jadeaba, suplicaba que no parara, gemía apasionadamente. Una de sus piernas me acercaba más a ella. La cogí y la levanté en volandas y le introduje mi sexo erecto fuertemente. ¡Fue fantástico! Sentir el húmedo sexo femenino por primera vez en mucho tiempo me hizo volverme loco de placer. Primero me movía lentamente pues temía volverme a correr rápido otra vez, pero cuando recordé lo que era poseer a una mujer y verla disfrutar por entero, no pude parar de moverme para ver como ella se corría con mi polla dentro una y otra vez. ¡Era una fiera! No estaba saciada y eso me gustaba. La dejé suavemente en la cama y cuando le saqué mi sexo chilló como si hubiera tenido el orgasmo más intenso del mundo al sentirme salir de dentro de ella. Me pidió que me tumbara y se montó a horcajadas sobre mí. Se movía de forma magistral. De delante a atrás con una fuerza increíble en su sexo que me proporcionaba un placer inimaginable. Luego en círculos alternando con los movimientos rítmicos. Si disfrutaba con aquella amazona encima de mí, más disfrutaba al oírla chillar y gritar de placer como una posesa. Me decía que siguieran empalmado, que no me corriera, mientras ella empalmaba un orgasmo con otro y con otro y con otro más. ‘¡Eres una fiera!’  Le dije entre gemidos susurrantes. ‘Si no quieres no me correré hasta que tú me lo digas pero no dejes de moverte así. ¡Eres una máquina!’. Eso la puso más caliente y más salvaje. No paraba de moverse cada vez más fuerte y cada vez más se corría una y otra vez. ¡Era insaciable! Una mujer insaciable. No se cuanto tiempo estuvimos yo aguantándome y ella poseyéndome pero hubo un momento en que me dijo,… ‘Correte conmigo’ y así lo hice. Al notar el calor de mi leche ella gimió de forma eufórica llena de éxtasis supremo. Yo grité de placer saciado hasta el infinito. ¡Era una diosa del sexo!

 

A la mañana siguiente estábamos los dos juntos en la misma cama. Las ganas no se habían calmado del todo y volvimos a recordar aquella noche memorable tres veces más durante el día con más intensidad cada vez. Me pareció estar viviendo un sueño pero me di cuenta, que en los sueño, nadie te grita que no te corras y yo me aguanté por ella, por verla disfrutar entre mis brazos, por hacerme disfrutar entre los suyos, hasta quedarnos saciados de deseo.

INOCENTE APRENDIZ DE HOMBRE (poema)


 

INOCENTE APRENDIZ DE HOMBRE


 

¡Que lástima me das viendo como

vendes tu amor por no dormir en una

cama sólo como deseaste estar siempre!

 

Eres lo mas mezquino que conocí

en esta vida y pese

a todo te admiro por tu falta de decoro,

por tu absoluto desprecio por la raza humana,

por tu miserable y patética existencia.

 

¿Qué te queda ahora? ¡Cuéntame!

¡Dame envidia!, si es que puedes.

 

Pero bien sabes que lo que posees

no es nada mas que lastre,

materiales absurdos para un pobre

e inocente aprendiz de hombre

que es lo que te he dejado ser yo.

 

 

 

lunes, 21 de octubre de 2013

“UN DESFILE DE POLÍTICOS”


 
 
Un muelle sin desembarco es un lugar para un desfile. Las cámaras se agolpan para sacar la foto adecuada. Los “modelos” toman posiciones. La pasarela esta especialmente confeccionada de trescientos féretros. Los políticos empiezan a desfilar pisoteando, no solo la madera sin muertos, sino el recuerdo, las almas, humillando si es posible más la memoria de los que lucharon por alcanzar la orilla soñada y perecieron en el mar.
 
¡Estos muertos no merecen un cementerio! Pese a que ya hayan sido enterrados muchos de ellos, niños y mujeres embarazadas intentando alcanzar un ilusión.
 
Primero fueron abandonados a su suerte. Después, sin vida, alienados en un hangar de un aeropuerto olvidados durante dos semanas. Dos barcos de guerra los trasladaron a Sicilia más tarde. Por último, lejos del lugar de su muerte, de sus lugares de origen, enterrados y celebrados sus funerales como si de un espectáculo se tratara en vez de un funeral como Dios manda en campo santo.
 
¡¡¡MUCHOS SERES HUMANOS NO TIENEN CORAZÓN!!! Muertos en vida que posan para la foto del momento con cara de pena, pero sin sentir jamás la tristeza. Muñecos de piedra a los que, según el traje que lleven, la cara se le amolda a cualquier situación requerida sin sentir absolutamente nada de nada.
 
Cuando uno tiene “vida” puede permitirse el lujo de llegar tarde una semana. A veces llegar tarde sólo trasmite indiferencia y falta de respeto (a parte de mala educación).
 
¿Funerales de estado? Promesa olvidada. ¿Un entierro unitario de los que fallecieron con un monumento para no olvidar jamás lo sucedido? Olvidado también. ¿Entierro? Dispersado, después de cargar los cuerpos de dos en dos con una grúa como si fueran cajas, sólo cajas, no el recuerdo de personas que murieron, a las que no se honrará, a las que se le está faltando el respeto incluso después de muertas (ellas ya no sientes pero sus familiares si. El engaño forma parte de la política. A ellos sólo les interesas quedar bien en la foto. Cara al centro, cara a la derecha, cara a la izquierda y sobretodo, con pena en el rostro. ¡Así es un desfile de políticos!).
 
¿Y las llamadas de auxilio que se llevan dando desde hace más de veinte años? ¡No escuchadas! ¡No interesa! Ese desfile no entra dentro de la agenda del día de un político (“No nos importan los avisos, sólo los muertos frescos”).
 
¡LAMENTABLE! Todo se ha hecho sin respeto, mal, a desgana (Lampedusa queda exenta de estos daños nombrados). Por suerte los muertos ya no sufren.
 
MORALEJA: La madre Teresa de Calcuta dijo: "La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis, sino más bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos".
 

sábado, 19 de octubre de 2013

LOS HOMBRES QUE SE OCULTAN


 

 

* Los Mossos cargan contra los trabajadores en huelga de Panrico (Enlace web: http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/huelga-panrico-2746649)

 

* Los Mossos cargan por segunda vez contra los huelguistas de Panrico (Enlace web: http://www.eldiario.es/catalunya/eldiarideltreball/segunda-huelguistas-Panrico-Santa-Perpetua_6_187291282.html)

 


 

* Los Mossos cargan contra los funcionarios de prisiones que protestan en la Modelo (Enlace web: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/02/barcelona/1322830473.html)

 

* La carga policial contra los 'indignados' en la plaza Cataluña deja más de un centenar de heridos (Enlace web: http://www.rtve.es/noticias/20110527/los-mossos-despliegan-plaza-cataluna-para-retirar-objetos-limpiar-zona/435016.shtml).

 

 

 

Tapados, ocultos tras escudos de plásticos, irreconocibles, con porras en las manos. ¡Así actúan! Como perros a los que les están chuleando el hueso, el salario, las pagas pero que obedecen al amo con el rabo entre las piernas. ¡Patético!

 

Querido compañeros, no es una burla, ni una cosas que vaya contra natura LUCHAR PORQUE ES JUSTO (comida, vivienda, sobrevivir). Pese a eso, pese a un recorte inicial, ante un desacuerdo de cobrar casi a final de octubre la nómina de septiembre en tres plazos, en vez de remeter contra el CAPITALISTA le obedecéis. ¿Hay listas para apuntaros? ¿Cobráis pluses si sangran? ¿Hay extras por huesos rotos? ¿Decid? ¿Os atormentan las pesadillas por la noche os lo que soñabais ser cuando erais pequeños? ¿Eso es lo que querías ser? ¿Esclavos del sistema que os putea y os reduce el sueldo? ¿También les movéis las colitas cuando hay un premio? ¿Cuál es el premio? ¿Un pedacito de pan? ¿O una porra de oro chapado? ¡Hablad! Nosotros os escuchamos pero ser diestro en vuestra defensa porque no hay peor culpable al que has visto no una, ni dos, ni tres, ni cuatro veces arremetiendo contra el desarmado sino que ya son DEMASIADAS las pruebas visuales y los daños ocasionados.

 

No lo entiendo. Sinceramente no puedo entenderlo. Personas, hombres y mujeres puteados, ultrajadas, engañadas, humilladas, apaleadas. Un duelo cuerpo a cuerpo totalmente nada igualado (el que lucha con la verdad no necesita armas para demostrar que es más fuerte, ni mas duro. Sólo el cobarde cree ennoblecerse con las vestiduras que de nada sirven cuando la verdad no les acompaña. Si estas del lado del AMO, no estás en el bando correcto. ¡No te culpo! ¡No te juzgo! ¡No te quiero a mi lado! ¡No necesito tu frustración! Pero si algún día, muestras tu cara y abres los ojos ante la realidad, tienes un lado junto a nosotros, los trabajadores, que sólo buscamos poder llevar un poco de comida, un poco de alegría, un poco de lo que es justo, a nuestros hogares donde hay niños que no comen gracias a ese AMO que te rasca la cabeza cuando me apaleas por luchar por el FUTURO DE MIS HIJOS).

 

¡¡¡Me golpeas!!! No te entiendo. La lucha es la misma (ambos somos seres humanos). La diferencia es sólo una: yo trato de ganarme la vida para mí y para los míos y tu estás tratando de arrebatarme, con un mal golpe, hasta la vida.

 

¡Lucha! Estas en tu derecho. Pero analiza que en bando elegido sea el correcto. Al final no cuentan los heridos,… sólo los muertos.

 

MORALEJA: José de San Martín (1778-1850), militar sudamericano cuyas campañas fueron decisivas para las independencias de la Argentina, Chile y el Perú, dijo: "Quienes negaron la libertad para defender sus privilegios no pueden reclamarla ahora para intentar recuperarlos." No lo olvides,… quizás luego sea DEMASIADO TARDE para recordarlo.

ENEMIGO (poema)



ENEMIGO


 

Me declararon la guerra sin haber

querido nunca entrar en conflicto

aquel que cuyo nombre ni recordar

quiero porqué no merece para mi

respeto por ser ni existir,

por creer y pensar,

en su inmensa ignorancia,

que es más que nadie por dominar

lo que se conoce como vil metal.

 

Torres mas altas cayeron

o eso al menos se dice

y pese que no le deseo ningún mal

quien declara públicamente

que es mi enemigo no se

va a escapar tan fácilmente

de las garras de esta pantera

al la que han puesto a jaque

sin ni siquiera saber

jugar a la ajedrez,

a la que han atacado cuando

simplemente estaba durmiendo.

 

¡Quien a hierro mata

a hierro muere!

Eso no lo he dicho yo

pero hoy lo hago mío,

como si me hubiera salido

de lo mas profundo

de las entrañas más oscuras

de mi ser, revueltas desde

que aquel hijo de cien mil

padres quiso tocar un tango

sin haber pedido permiso

al mismísimo Carlos Gardel.

 

¡Caiga sobre el aquello

que de desea para mi!,

ni más ni menos...

que con lo que me odia

el cabrón, las diez plagas

que asolaron Egipto no

serán nada comparado

con lo que se le avecina

por odiar sin ser odiado,

por herir sin ser herido,

por querer matar cuando

nunca se le mostró cuchillo alguno.

viernes, 18 de octubre de 2013

NUEVOS TIMOS ESPAÑOLES DEL NUEVO SIGLO


 

* El Príncipe, en Panamá: "La economía española ha encontrado su camino" (Enlace web: http://www.telemadrid.es/noticias/internacional/noticia/el-principe-en-panama-la-economia-espanola-ha-encontrado-su-camino).

 

* Las diez estafas de moda en Madrid (Enlace web: http://www.abc.es/local-madrid/20130428/abci-timos-policia-nacional-201304271903_1.html)

 

* Fagor, Roca, Pikolín, Panrico... las empresas de toda la vida, en problemas: ERE y suspensión de pagos (Enlace web: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/10/16/economia/1381935506.html)

 


 

* Doce millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza en España (Enlace web: http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/Doce-millones-espanoles-pobreza-Espana_2_1685805007.html)

 

 

A España se la ha caracterizado por ser el lugar por excelencia para el veraneo y las vacaciones (buen sol, buena comida, monumentos, cultura, etc). Pero no podemos olvidar una época, donde la hambruna llamaba a más de una de las casas españolas, que el ingenio nos hizo inventar los TIMOS como manera de subsistir.

 

Es por muchos conocido el timo de la estampita (Con la ayuda de nuestros amigos de Wiki os lo contamos por si no lo sabías: La víctima es abordada por un estafador con supuestas escasas facultades mentales (el tonto). El tonto lleva consigo un sobre lleno de billetes, a los que no da ninguna importancia, tratándolos como estampitas. Entonces entra en escena un segundo timador (el listo), que convence a la víctima para que juntos engañen al tonto ofreciéndole una pequeña cantidad de dinero por sus estampitas. Después de entregar el dinero, la víctima recibe el sobre, pero cuando lo abre, en lugar de encontrarse los billetes, encuentra recortes de papel, ya que han hecho el cambiazo de forma imperceptible para la víctima (requiere de una cierta habilidad). Para ese momento, los estafadores ya están demasiado lejos, y la víctima ha perdido su dinero), el timo del nazareno (El timador (conocido como el nazareno) se gana primero la confianza de la empresa proveedora haciendo algunos pequeños pedidos que paga rápidamente. Para generar la confianza el timador ofrece como fachada una empresa de apariencia solvente, de la que aporta todos los documentos necesarios convenientemente falsificados, presentándose con trajes impecables, un coche caro, etc.

Una vez generada la confianza en la víctima, el nazareno realiza una compra de mucho más valor, que paga esta vez con letras de cambio o pagarés. Una vez recibido el producto, el nazareno revende la mercancía y desaparece.

Una vez que la víctima denuncia, nunca sabe realmente los datos del timador, ya que la empresa esta a nombre de unos Testaferros "hombres de paja", los cuales son insolventes y a los que no se les puede pedir responsabilidades civiles, y el verdadero timador y cabeza de la trama, no se sabe quien es, ya que las empresas proveedoras nunca piden la documentación personal, a los que se presentan como comercial de la empresa timadora, y esas son normalmente las personas que se benefician de este timo) o el timo del entierro. El timo del entierro (en algunos casos era conocido como estafa española) se trata de una simple estafa que consiste en hacer suponer que hay un tesoro escondido en cualquier parte, y que buena porción de ese tesoro se entregará al que facilite determinada suma que se necesita para desenterrarlo. Es por esta razón por la que se denomina timo del entierro, ya que es necesario dinero para el rescate. El 'panoli' (persona a engañar) financia el fingido rescate del tesoro (desentierro) adelantando dinero. Esta operación de avance la suele hacer por una cadena de favores simulada, bien sea un familiar, un conocido, etc.)

 

Pero,… ¿Qué es timar? Quitar o robar una cosa con engaños (estafar). También se considera timar engañar a una persona en una venta o trato con promesas que no se van a cumplir.

 

Por desgracia, en eso de promesas sin cumplir o de quitar o robar con engaños sin pena judicial (pues hay dos tipos de justicias en este país señores: una para ricos y otra para pobres) sabemos mucho y no de forma historia sino de forma reciente. Los titulares que acompañan a este escrito pertenecen, a excepción de uno, a noticias de esta misma semana.

 

Puedo asegurar que no estoy a favor en contra de la monarquía siempre que a mí, como persona, como ciudadano de este país llamado España, no me perjudique. Pero es que me parece muy chabacano, vulgar y sin sentido, ir a decir a un país de suramérica que hemos aprendido de los errores y que hemos encontrado el camino para nuestra economía es ir de timador por la vida y encima a cara descubierta (¿Cómo lo llamaremos? ¿El timo del principito?).

 

¡Ya está bien señores! Ya quedamos HORRIBLEMENTE MAL con la última candidatura para los Juegos Olímpicos de 2020 y cuando aún no hemos remontado la mala cara que dejamos a nivel mundial (torpes, ineptos, cutres, sin cultura, sin idiomas, sin argumentos), aparece un futuro regente lanzando una mentira de ORDAGO y,… ¿Para hacer más daño? ¿Para hundir a un país vecino? ¿Para qué señores? ¿Para qué?

 

Los timos, en el pasado, ayudaron contra la falta de recursos a más de una familia (la picaresca española señores pues ya sabe lo que se dice: “El hambre agudiza el ingenio”). En la actualidad no debería existir. El pasado esta bien recordarlo pero no hay que usarlo para volver ha hacerlo presente con un afán de protagonismo absurdo que yo, sinceramente, no logro entender.

 

“Quien roba un ladrón tiene cien años de perdón” dice el refranero Español. Quien roba a un pobre,… no debería tener perdón alguno y menos cuando los pobres son doce millones. Pero si encima se intenta estafar a otros con falsas promesas no debería ser perdonado JAMÁS (hay que asumir las consecuencias aunque sea por una vez en la vida señores).

 

MORALEJA: Sócrates dijo: “Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar”. Mandar no es estafar. Mandar no es obedecer. Mandar no es timar. Mandar es saber dirigir. Aprender nunca es tarde pero para ello, hay que poner orden. ¿Será capaz de hacerlo futuro rey?

jueves, 17 de octubre de 2013

DISCURSO (poema)


 
DISCURSO

 

Yo me he aceptado amigo.

¡No me quedaba más remedio!

Luchar es duro.

Luchar contra uno mismo,…

un imposible.

Me aborrecía es esa

esquina llamada engaño.

Me contaminaba

con las toxicómanas palabras

que evocaban contra mi

unos aquí y otros allí.

 

¡No fue fácil!

Ahora tampoco lo es.

¡La batalla ha sido dura!

Las manos impregnadas

de sangre lo demuestran.

No hay muerto

pero un cadáver yace

en las profundidad

diez mil millas al este lo que fui.

 

¡No hay barco que conduzca

a un alma a su destino!

Vaga, se retuerce, parece

agonizar y morirse dos veces.

¡Así es volverse contra uno mismo!

¡Así es luchar contra uno mismo!

¡Así es ganarse a uno mismo!

Hay que matarse mellizmente

y sobrevivir sólo una.

Mas es al final cuando la vida,

después de ser arrebatada por duplicado,

cuesta que llegue a encontrarse

de nuevo con uno mismo.

 

Reunirlas a las cuatro

(alma, cuerpo, mente y espíritu),

es una ilusión quimérica.

¿Existe? ¡Seguro! ¡Claro que si!

Encuentra tu alma,

lucha por tu mente,

peléate por sobrevivir

a tu espíritu y por Dios,

elige uno que a mí me da igual,

mantén tu cuerpo diestro

para soportar las acometidas

de tu propio yo.

¡Esa es la batalla final!

La lucha conclusiva.

El valor de un muerto

es el único que no será juzgado.

¡Nadie contradice a los difuntos!

Muérete si así lo deseas

para obtener tu verdad.

Mas se consecuente de que jamás

tendrás replica de todo aquello

que después de ti se diga.

¡Los muertos no hablan!

Recuérdalo bien.

El bando elegido

(detrás o delante)

está en tu decisión.

Luego no hay vuelta atrás.

Tras tú vendrá el yo

y arrasará a su paso

(hay un nuevo Soberano

en tu mundo y quizás ya no seas tú).

Besa su mano y grítale la consigna.

Dejaste de mandar para servir.

¡He ahí tu inadmisible votación!